Antonio Romero: “Nuestro público aumenta tras cada evento que organizamos”

Antonio Romero: “Nuestro público aumenta tras cada evento que organizamos”

Antonio Romero lleva ya varios años inmerso en el ámbito musical, organizando eventos en los que el público disfruta con las propuestas que se ofrecen. Live the Roof fue una apuesta pionera de gran aceptación en las fechas que se avecinan, que cada año va calando en el consumidor de este tipo de citas. El festival Granada Sound es otra de las opciones que ofrece este intrépido empresario artístico que disfruta con un trabajo que, a la vez, se convierte en una apasionante afición.

¿Cuáles son tus inicios en el mundo de la organización de eventos? ¿De dónde nace tu inquietud?

Comencé a organizar eventos con Live The Roof, en 2011. En 2012 a través de un amigo que me llama desde Granada, que tenía la oportunidad de montar un festival allí, para ver si me quiero animar un poco en la aventura, y como yo siempre he sido de festivales, pues era una buena oportunidad para intentar arrancar. Ese fue el primer año del Alhambra Sound. Y a partir de ahí han venido todos los festivales que hemos ido organizando.

A pocos días de una nueva edición del festival Interestelar (18 y 19 de mayo), ¿qué expectativas tienes sobre esta tercera edición?

Por ahora nos conformamos con que el tiempo nos respete, que llevamos una racha un poco mala entre la primera edición y el Picnic de este año. Pero las expectativas en un principio están en intentar igualar lo que sucedió el año pasado. Fueron dos jornadas en las que no tuvimos problemas meteorológicos, los horarios fueron puntuales, más o menos se dio un buen servicio al público, y  sobre todo, la gente disfrutó mucho del evento musical más grande de la ciudad.

¿Cómo se viven los días previos a un festival?

Con bastante estrés, como cuando vas a montar un cumpleaños, una fiesta con amigos o una cena, que a medida que se acerca empiezan a aparecer los pequeños detalles, que cuando tienes más tiempo no te das cuenta. Es una situación en la que el estrés va subiendo y te afecta en tensión, en dormir poco. Y es estar alerta ante cualquier detalle que se haya podido pasar para subsanarlo antes de que arranque el festival.

Para quien sea un poco ajeno a todo lo que rodea a un festival, ¿cómo se organiza un evento de estas características?

El principal problema que puedes encontrarte muchas veces es que hay cosas que no puedes explicar públicamente, bien porque son motivos internos laborales, o bien con artistas, administraciones públicas, etc. Problemas que pueden ir apareciendo, y no puedes justificar de cara al público, porque profesionalmente no procede y no se puede hacer. Es cierto que tienes que andar con un montón de problemas que nadie se puede imaginar, y eso es lo más complicado. Porque lo que puedes ir explicando poco a poco hace que la gente sea más comprensible. Son cosas que ocurren en todos los eventos grandes, y estamos acostumbrados a solventarlos.

¿Y desde cuándo se empieza a dar forma a la siguiente edición?

Desde ya. Te diría que ya tenemos grupos para el año que viene, es algo que no para. Es un trabajo que aunque ve solo la luz durante dos días a modo de vivir puramente un festival, no se deja de trabajar en todo el año. Desde contratación a documentación, presupuesto… Es un trabajo de todo un año. Estás todos los días dedicándote a ello.

Y para ti, después de varios años de trayectoria, ¿qué dirías que es lo mejor y lo peor de este trabajo?

Lo mejor, sin duda, es dedicarte a lo que te gusta. Si te gusta la música y organizar eventos, como es mi caso, creo que es lo mejor, porque es lo más parecido a tu ocio, por así decirlo. Lo peor es el tiempo que estás fuera de casa, el poco tiempo que tienes para dedicar a la familia, a los amigos… Porque te dedicas prácticamente a estar de reunión en reunión.

Has hablado antes de proyectos como Granada Sound y Live The Roof, que empezaron como algo pequeño, y que ahora han alcanzado la forma de grandes eventos, y además muy esperados por el público cada año, ¿qué sientes al ver las dimensiones que han tomado?

Ahí te das cuenta lo especial que puede ser un evento o no. En el caso de Live The Roof, que lo tengo recién vivido con su presentación, ha sido pasar de hacer en 2011 conciertos en Sevilla, donde hasta yo ponía copas en una barra, a este año que vamos a 13 ciudades, con 50 conciertos, con un patrocinador importante y una repercusión. Eso es importante, pero más importante es que la gente siga disfrutando como el primer año. Y creo que en ese sentido Live The Roof es, de todo lo que tenemos en la casa, el evento en el que la gente no deja de tener ilusión. Es una experiencia diferente y muy satisfactoria. Realmente, creo que es de lo que más orgulloso estoy. Es un producto que no se había hecho antes en España, o al menos no se había expandido en este país de esa forma. Y hace que cada año parezca que es el primero.

Con Granada Sound pasó algo parecido, aunque hay muchos más festivales en España, luego no es algo diferente como Live The Roof. Pero en Granada, con la suma de la ciudad, del cariño que se le puso desde el principio a la forma de hacer las cosas, es verdad que es un festival que sabemos que siempre va a ser un éxito por las variables que tiene y cómo lo acepta el público.

¿Cómo surgió la idea de Live The Roof?

Realmente surge porque a través de un compañero del máster, fui invitado a un evento que era medio clandestino, en Córdoba. De una asociación que se llamaba Luneados, donde realmente eran conciertos en una azotea, pero era todo mucha más pequeño, más misterioso… Cuando fui y vi esa experiencia, me fascinó. Me fascinó de tal forma, que hablé con ellos, les comenté que quería hacer algo así y darle una expansión importante. Y a partir de ahí fue la idea. También un poco unido al último concierto de The Beatles, que fue en una azotea, creo que era una combinación perfecta para que eso pudiera funcionar. De hecho, a día de hoy funciona muy bien.

¿Piensas que se valora lo suficiente vuestra labor? Porque a veces se leen o se escuchan algunos comentarios como muy hechos a la ligera, sin pararse a pensar en lo complicado que es sacar adelante un evento de la magnitud de un festival, por ejemplo…

Esto es como todo. Como dicen mis socios, cuando haces un evento pequeño, es muy fácil llegar a una satisfacción importante, por ejemplo Live The Roof. Al ser un concierto para 100 personas, es relativamente fácil que la satisfacción llegue a todas las personas, porque el control de variables que debes llevar es muy pequeño. A medida que un evento crece, y se convierte en festivales de 20.000, 30.000 personas, es imposible que todo el mundo esté contento, porque es imposible atender a toda esa gente como si fueran 100. Eso es una realidad. Yo hace tiempo me lo tomaba todo muy a pecho, me dolían mucho los comentarios de la gente. Pero al final hay una realidad, la satisfacción de la gente no se mide en comentarios, se mide en lo que ocurre al año siguiente con la asistencia de público. Te pueden “machacar” en un evento durante un año porque no se han devuelto los vasos, porque no hay baños suficientes, no lo sé… Evidentemente nunca lo vas a hacer perfecto, te puedes equivocar en cosas y lo intentas mejorar. Pero realmente la valoración que haces de un evento al final no tiene que ver con lo que la gente ponga en redes sociales, ya has visto lo fácil que es hacer daño por una red social, y lo tenemos relativamente cerca. Es fácil desde un perfil atacar y no dar la cara, al principio incluso daba mi teléfono cuando alguien me atacaba para que me llamara y explicárselo sin problema. Y ahí te dabas cuenta que la gente no era capaz de dar la cara, porque no le interesaba el problema, sino atacar. En resumen, para valorar un evento, si ha funcionado o no, la forma más tangible es ver qué pasa al año siguiente. Y por suerte puedo decir que con cada evento que hemos hecho, al año siguiente ha aumentado el número de público. ¿Puede haber críticas?, sí, las hay. ¿Lo suficiente para no volver a hacer un festival?, no, la gente vuelve. Y si vuelve es porque, pienso, que en el cómputo global le ha compensado el evento.  

La semana pasada se presentaba una nueva edición de Live The Roof, ¿qué nos deparará este año? ¿A qué artistas veremos, qué novedades hay…?

En principio el formato va a ser muy parecido, con la misma esencia de todos los años, pero habrá algunas novedades que ocurrirán durante los conciertos. Se incluirá en cada uno otro tipo de arte y que será paralelo al concierto, pero de lo que todavía no podemos desvelar nada. Se verán cuando se celebren los directos. Se han cambiado la imagen y el patrocinador. Y como novedades principales se unen las ciudades de Cartagena y Murcia. Respecto a los artistas, son los que habéis podido ver: Zahara, Sidonie, Mikel Erentxun, El Kanka, Viva Suecia, Rayden, Rulo, La Habitación Roja, Full y Carmen Boza. Quedan más conciertos y artistas por confirmar, pero de momento esos son los primeros.

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