Ralph Fiennes brilla en Sevilla en vísperas de los Premios EFA

Ralph Fiennes brilla en Sevilla en vísperas de los Premios EFA

Esta noche, el actor británico recibirá el European Film Academy Lifetime Achievement Award, que reconocerá su trayectoria, en la 31 edición de los Premios del Cine Europeo. El Teatro de la Maestranza de Sevilla será el escenario de la gala y donde Ralph Fiennes será homenajeado por su brillante carrera. Y con esa brillantez, y mucha simpatía, atendió ayer al entusiasta público que se dio cita en el Teatro Alameda de la capital andaluza en la Film Gala, un diálogo con él donde desgranó algunas cuestiones relacionadas con su arte, su cine y su doble faceta de actor y director. Al término de este encuentro se proyectó en primicia su última película, (El cuervo blanco) The white crow, en la que como es habitual en él ha estado detrás de la cámara pero también luce sus encantos delante de ella.

Ralph Fiennes brilla en Sevilla en vísperas de los Premios EFA
Fotografía de Patandi

Este diálogo con Ralph Fiennes fue presentado por la periodista Yolanda Flores con la colaboración de la traductora, Concha Ortiz.

Ralph Nathaniel Twisleton-Wykeham-Fiennes nació el 22 de diciembre de 1962 en Suffolk, Inglaterra, y estas son algunas de las interesantes respuestas a las preguntas formuladas por Yolanda Flores.

Su aportación al cine

Advirtió que le resulta difícil explicar qué es lo que él ha aportado al cine, pero afirmó que «me siento afortunado por haber podido trabajar con gente con tanto talento y me sigue ilusionando que sigan llamándome. Como público y como amante del cine entiendo que es una herramienta muy potente para comunicar, para trascender fronteras, idiomas, prejuicios. El cine tiene un gran poder, desde los estudios más pequeños hasta los más grandes, para unir con fuerza a toda Europa».

Ralph Fiennes brilla en Sevilla en vísperas de los Premios EFA

Doble papel de actor y director, cómo lo compagina

Desde su primera película como actor, en 1992, Cumbres Borrascosas, de Peter Kosminsky, donde encarna a Heathcliff, el  personaje de la novela homónima de Emily Brontë, Ralph Fiennes ha marcado una larga trayectoria salpicada con sus tres incursiones en la dirección. En todas, el británico ha compaginado asimismo la dirección con la interpretación. ¿Cómo ha podido llevar esta doble faceta y qué visión posee de ambas?: «He trabajado con directores muy distintos, con métodos diferentes, con dispares visiones artísticas. Como actor ofrezco mi disponibilidad total al director. Entiendo que los directores deben guiar sutilmente a los actores y a las actrices para que saquen su lado interpretativo.

Eso sí, cuando soy director, muchas veces me veo  a mí mismo mandando y me descubro, y me digo, ¡Dios mío!, espero estar empoderando a los actores, pero reconozco que es difícil resolver esta dicotomía entre actor y director.

Como director solo llevo tres películas y siento que estoy aprendiendo; me siento como un principiante. Los directores con los que he trabajado tienen una trayectoria más dilatada. Como actor sí tengo recorrido un camino más largo».

Ralph Fiennes brilla en Sevilla en vísperas de los Premios EFA
Fotografía de Patandi

Anthony Minghella y El paciente inglés (The english patient, 1996)

Ralph Fiennes se dio a conocer con La lista de Schindler (Schindler’s List, 1993), de Steven Spielberg, por el que ganó, entre otros, el premio Oscar a Mejor Actor de reparto. El mismo año estrenó Quiz show: el dilema, de Robert Redford. Pero su despegue definitivo se produjo en 1996 con El paciente inglés, de Anthony Minghella, filme con el que obtuvo el Oscar a Mejor Actor Principal, compartiendo pantalla con la exquisita Kristin Scott Thomas. Esto opina sobre el fallecido realizador: «Fue un director muy generoso, que tenía un espíritu colaborativo en su set de rodaje. Dirigía con mucha naturalidad y suavidad. Involucraba a todo su equipo, desde el técnico al artístico. Contaba con la opinión de todo el mundo. Tenía una forma única de dirigir. Y no lo digo por cumplir, sino porque yo he aprendido de él, de esa forma suave y generosa que tenía de dirigir. Daba libertad de interpretación a los actores, sin encorsetarlos».

Ralph Fiennes brilla en Sevilla en vísperas de los Premios EFA
Fotografía de Patandi

Actor en sus propias películas

El cuervo blanco (The white crow) es su tercera película como director, tras La mujer invisible (The invisible woman, 2013) y Coriolanus (2011). En las tres, como decimos, ha dirigido y ha actuado. «Mi primera película la concebí como aquella en la que sabía que iba a dirigir y a actuar. Fue algo ambicioso, pero quise hacerlo desde el primer momento. Luego llegó La mujer invisible y, en principio, yo no quería actuar como actor. El personaje de Dickens se lo ofrecí a otro actor, muy conocido en Inglaterra, pero me dijo que no lo haría. Empecé a trabajar con Felicity Jones, fui dándole las líneas y me salió la vena de actor, y empezaba a actuar. Y la gente que tenía a mi alrededor me decía que tenía que actuar también.

Esto de ser director y actor es como tener dos cabezas. Y es muy difícil, porque tienes que estar muy concentrado en tu personaje pero de repente tienes que salir de él y chequear las luces, hablar con el operador de cámara, dirigir a tus compañeros y compañeras… En The white crow también dije al principio que no iba a actuar, pero luego acabé actuando otra vez. Siempre digo que si dirijo otra película no volveré a actuar, pero ya no lo puedo asegurar porque al final acabo haciendo lo contrario».

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Sobre The white crow

El cuervo blanco nos acerca al bailarín Rudolph Nureyev. Sobre un guión escrito por David Hare, adaptado del libro de Julie Kavanagh, Rudolf Nureyev: The Life, Ralph Fiennes nos presenta al joven actor Oleg Ivenko y nos ofrece varios capítulos de la intensa vida del mítico artista: «Empecé a obsesionarme por cuando Nureyev desertó de Rusia. Eso fue lo que me interesó para entrar en la película. No lo hice solo por el ballet, sino por mi deseo de mostrar a un joven que sabía lo que quería y buscaba su propia vida. Era un personaje que estaba ávido de arte, de ballet, de literatura, de cultura… eso fue lo que me atrajo de Nureyev. No lo vi bailar pero sabía de su grandeza, y sobre todo, me interesó él como personaje.

Fue difícil encontrar un actor que lo interpretara. Buscaba el actor en un bailarín, no quería poner un doble de danza, sino que la cámara bajara y mostrara al bailarín de cuerpo entero. Después de hacer una búsqueda por Rusia en academias de ballet, encontré al protagonista de la película, un ucraniano, Oleg Ivanko, que ha hecho un trabajo extraordinario. Me siento muy orgulloso de hacer una película con un actor desconocido».

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Próximos proyectos

Ralph Fiennes también ha explicado curiosidades sobre el filme El Gran Hotel Budapest (The Grand Budapest Hotel, 2014), de Wes Anderson, donde nos muestra su lado cómico, y cómo surgió la posibilidad de encarnar a Lord Voldemort en la serie de películas de Harry Potter, donde tuvo mucha influencia la opinión de sus sobrinos, sumamente interesados en que participara en la saga.

Pero también ha comentado que le gustaría dirigir algo basado en alguna de las obras escritas por su madre, Jennifer Lash, y ha anunciado que entre sus próximos proyectos se encuentran una secuela de Kingsman, y una nueva entrega de James Bond, en el papel de M.

Tampoco ha faltado su guiño a Sevilla, de la que ha destacado su luz, sus monumentos, sus calles, «y la calidez de las personas que he conocido».

Fotografía de portada de Patricia del Zapatero.

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