Kathryn Bigelow nos enfrenta de nuevo con la dura realidad

Los amantes del buen cine están de enhorabuena. Kathryn Bigelow, que en 2009 se convirtió en la primera mujer en alzarse con el Oscar a Mejor Dirección por En tierra hostil, está de vuelta con otro angustioso y realista film, en el que vuelve a reflejar otro de los episodios más controvertidos y oscuros de Estados Unidos, como está siendo ya habitual en los últimos filmes de la directora.

Kathryn Bigelow

Bigelow regresa a la gran pantalla con Detroit, tras cinco años de ausencia. La historia que nos relata está basada en hechos reales, y nos sitúa en 1967 en la ciudad que da nombre a la cinta. Durante cinco días del mes de julio de dicho año, se produjo uno de los episodios más violentos y devastadores de la historia del país americano, con los disturbios raciales, también conocidos como los disturbios de la Calle 12, en el que la ciudad se vio envuelta. Todo comenzó con la detención, por parte de la policía, de 85 personas  negras, que se encontraban en un bar clandestino. Este hecho provocó una gran repulsa por parte de la ciudadanía que no dudó en emprender acciones de protesta, que derivaron en una cruenta guerra en Detroit.

Tras cinco días de intensa lucha, como decimos, y sin un entendimiento ni tregua, la capital del condado de Wayne fue tomada tanto por el ejército como por la Guardia Nacional. Estas reyertas se saldaron con un resultado de 7.000 arrestados, 43 personas fallecidas (en su mayoría negros) y un malestar creado en la nación que se ha extendido a diferentes parte de la geografía estadounidense como Maryland, Illinois o Tenessee, y que desgraciadamente, hoy por hoy todavía perdura. Algo a lo que la situación política actual del país tampoco ayuda.

Kathryn Bigelow

En este caso, la directora californiana toma un episodio en concreto para desarrollar su film, pero situando éste en el contexto de los altercados ciudadanos del verano de 1967 en la ciudad más grande del estado de Míchigan. Durante la tercera noche, en el motel Algiers, cuyos dueños eran de origen afroamericano, se concentran un total de hasta doce personas, dos de ellas blancas. Los acontecimientos se tuercen cuando soldados de la Guardia Nacional creen ver a un francotirador que disparaba desde una de las ventanas del edificio.

Kathryn Bigelow se ayuda en su décimo proyecto como realizadora de su guionista habitual Mark Boal (En tierra hostil), para desarrollar la trama de esta claustrofóbica e intensa cinta de 2 horas y 23 minutos. La prensa especializada ya apunta a que podría llegar a convertirse en una de las nominadas al Oscar en la máxima categoría. En su reparto encontramos rostros conocidos como John Boyega (Star Wars: El despertar de la Fuerza), Anthony Mackie (Destino Oculto), John Krasinski (The Office), Will Poulter (El renacido) o Hannah Murray (Juego de Tronos).

Los dos anteriores trabajos de la oscarizada realizadora también recogen episodios de la historia más reciente de Estados Unidos, y ambos obtuvieron nominaciones en los premios de la Academia:

La noche más oscura (Zero Dark Thirty): Se estrenó en 2012, y obtuvo 5 nominaciones a los Oscar, entre ellos Mejor Película. La trama de este film abarca casi una década, y nos muestra el trabajo, las maniobras y el desarrollo de la operación que el 2 de mayo de 2011 llevó a la captura y muerte de Osama Bin Laden, líder de Al Qaeda y enemigo número 1 de Estados Unidos en los 2000. Las técnicas de las fuerzas de operaciones especiales americanas mostradas en el film crearon mucho descontento en la CIA, ya que aseguraban no corresponderse con la realidad. También salieron a debate si las decisiones y la ejecución de ese plan fueron los más idóneos, al irrumpir de madrugada en una casa donde vivían varias familias, niños incluidos.

Kathryn Bigelow

Independientemente de las ideas políticas o de moral que giren en torno al film, que todo es cuestionable, dicho de paso, Kathryn Bigelow nos ofrece una muestra más de buen cine. Un thriller de acción basado en hechos reales,  con una intensidad que va en aumento, y que sentimos a través de su protagonista (Maya), que al finalizar la película respira aliviada, en el avión militar que le lleva de vuelta a casa, tras dar caza a su obsesión de los últimos ocho años. En la piel de Maya podemos ver a la sobresaliente Jessica Chastain, que en Zero Dark Thirty nos regala una de las mejores actuaciones de tu trayectoria, siendo recompensada con una nominación a los Oscar.

Todo el peso de la historia recae sobre ella, que no permitirá que nadie la frene en su objetivo por acabar con O.B.L. Consigue hacerse respetar en un mundo, aparentemente de hombres, donde ninguno de sus superiores parece tener mucha fe en sus hallazgos, a pesar de ser una de los mejores alumnos de su promoción, como le cuenta al personaje interpretado por James Gandolfini (director de la CIA) en un momento de la cinta. A Chastain le acompaña un elenco en el que podemos encontrar a numerosos actores conocidos: Jason Clarke (El gran Gatsby), Joel Edgerton (El rey Arturo), Chris Pratt (Guardianes de la galaxia), Mark Strong (El topo), Jennifer Ehle (Contagio), Kyle Chandler (Argo), Édgar Ramírez (El ultimátum de Bourne), Stephen Dillane (Las horas) o el antes mencionado, y tristemente fallecido, James Gandolfini (Los Soprano).

En tierra hostil (The Hurt Locker): Se estrenó en 2008, y tuvo más suerte en los Oscar, que La noche más oscura. De 9 nominaciones, logró alzarse con hasta 6 estatuillas, entre las que destacan la de Mejor Película, Mejor Dirección y Mejor Guión Original. En tierra hostil nos lleva a la guerra de Irak. El sargento de primera clase William James, interpretado por Jeremy Renner (The Town), es trasladado a Bagdad como líder de una unidad del ejército de Estados Unidos que se encarga de encontrar y detonar artefactos explosivos (EOD). Éste viene a sustituir a un compañero caído en combate mientras llevaba a cabo su tarea de desactivar una bomba. Como compañeros tiene al sargento J. T. Sanborn (Anthony Mackie) y el especialista Owen Eldridge (Brian Geraghty). Con un comienzo espectacular, que te deja pegado a la butaca, Bigelow consigue crear una atmósfera de tensión con cada una de sus escenas, al encontrarse una posible amenaza en cualquier momento de sus 131 minutos de duración para sus personajes. En tierra hostil es un chute de adrenalina constante con cada una de las salidas de la unidad al campo de batalla en el que se ha convertido la capital de Irak.

Kathryn Bigelow

La directora no nos muestra una película bélica más, y así lo han sabido entender los académicos. Por un lado nos habla de los estragos que la guerra provoca a su paso, tanto en las ciudades que se arrasan como en las personas que en ellas habitan. Pero en esta cinta también se hace una reflexión sobre la vida del combatiente, y cómo se siente éste cuando vuelve a lo que nosotros consideramos “la vida normal”, y se le despoja de cuajo de las dosis de acción y adrenalina a la que están expuestos por su trabajo. Como bien nos anuncia la cita, muy bien seleccionada, que abre este film, cuyo autor es el corresponsal de guerra Chris Hedges: “El ímpetu de la batalla es una potente y muy a menudo letal adicción, porque la guerra es una droga“. Es curioso ver cómo el personaje interpretado por Jeremy Renner puede hacer su trabajo prácticamente con los ojos cerrados, y muestre su deseo por volver a su hogar con su familia, pero sin embargo cuando permanece periodos largos en ese lugar tan anhelado para él, se siente fuera de sitio sin saber, ni siquiera, hacer la compra.

En esta última etapa del cine de Kathryn Bigelow, la directora y guionista nos propone buen cine, al estilo de Hollywood, pero con buena dosis de realidad y auto reflexión. Nos ofrece su visión sobre cómo entender el Séptimo Arte, utilizarlo como un medio para lograr crear empatía entre las personas, porque como ha declarado recientemente al periódico El País, “en los tiempos que corren, entretener no es suficiente“.

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