Gloria Mundi, la familia que permanece unida

Gloria Mundi es una de las cintas que conforman la Sección Oficial de la 16 edición del Festival de Cine de Sevilla. Su director, Robert Guédiguian, nos ofrece un retrato actual de la situación por la que atraviesan numerosas familias a raíz de la crisis económica de hace varios años, y que todavía está dando coletazos. 

El cineasta nos sitúa en su Marsella natal, donde nos presenta a los miembros de una familia perteneciente a la clase obrera, de una manera humana y realista. El largometraje comienza con el nacimiento de la pequeña Gloria, que llena de alegría a su familia. Pero esto será en realidad un pequeño bálsamo para la realidad de sus padres y sus abuelos. Porque Gloria Mundi es la historia de unos supervivientes. Realmente podría ser la historia de cualquier persona a la que hoy en día le toque lidiar con trabajos más remunerados, infinitas horas fuera de casa para poder llevar dinero a casa y la incertidumbre de si se podrá llegar a final de mes.

En medio de todo esto, el padre de Mathilda (Anaïs Demoustier), la mamá de Gloria, sale de la cárcel donde ha pasado los últimos años de su vida. David (Gérard Meylan) intentará darse una segunda oportunidad en la vida, ya que por fin ha conseguido pagar por sus delitos del pasado, y tratará de recuperar el tiempo perdido, dedicándole todo el amor y la dedicación a su nieta, algo que no pudo hacer con su hija en su momento.

Todos tratan de seguir su camino, de encontrar su sitio y un futuro que les permita acomodarse. Ya sea doblando turnos, trabajando de noche, teniendo más de un empleo o realizar una gran inversión como conductor privado. Aunque también los hay, dentro de esa familia, que parecen estar ajenos a todo esto, y son ellos los que explotan y mal pagan a sus empleados, con el fin de vivir cómodamente, sin pensar en los demás. Un contraste que nos hace pensar que siempre sale ganando el que no va muy ceñido a la ley y lo moralmente aceptado.

Gloria Mundi, la familia que permanece unida

Aunque el mensaje más potente que nos envía Robert Guédiguian con Gloria Mundi, aparte del retrato de la precariedad laboral actual, es que la familia por muy mal que vaya todo, siempre está ahí. Sus miembros están para ayudarse los unos a los otros, y apoyarse en lo que sea necesario. Y en el caso de esta familia, ante cualquier situación, por muy delictiva de sea. El realizador marsellés vuelve a reunir una vez más al elenco de La casa junto al mar y Las nieves del Kilimanjaro. Y la matriarca de este clan, Ariane Ascaride, fue premiada en el pasado Festival de Venecia con el premio a Mejor Actriz por su trabajo como Sylvie Benar.

Se estrenará en España el próximo 29 de noviembre.

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